viernes, 27 de enero de 2012

Los mensajeros divinos


De acuerdo a las religiones abrahámicas, los ángeles son seres espirituales hechos de luz creados por Dios, superiores a los humanos, inmortales, que forman parte del consejo divino del Creador. Fueron concebidos como un instrumento de Dios para ser su voz inmaterial, mensajeros divinos. En esta concepción, ellos no tienen libre albedrío sino que están exclusivamente al servicio del Creador cumpliendo diferentes tareas.

Se dice que el pueblo israelí, influenciado por pueblos de tradición politeísta, convirtió a los seres divinos en servidores del Dios en que ellos creían, creando una especie de corte celestial como la que tenían los reinados. También tuvo influjo la religión mazdeíta en su principio del bien y el mal, formando a los ángeles como parte del bien y las energías malignas como servidores del mal. En un principio, los ángeles en el judaísmo eran muy similares a los hombres pero fueron tornándose más espirituales y cumpliendo tareas más específicas.
De acuerdo a la tradición cabalística, existen ciertos canales divinos a través de los cuales Dios se relaciona con el mundo. Estos Sefirot separan los distintos niveles de Luz Divina y dan a conocer las emociones Divinas. Se cree que cuando una persona manifiesta o siente una emoción divina está obrando bajo el influjo de ese Sefirot. Los Sefirot no llegan directamente a los hombres, sino que a cada una de estas esferas pertenecen distintos canales de ángeles y los ángeles llegan a nosotros a través del canal de los planetas y las estrellas.

En el Islam, la creencia en los ángeles es uno de los seis Artículos de Fe. En esta religión no se llegó a desarrollar una jerarquía angelical compleja como la que se realizó en el cristianismo. Ellos tienen cuatro ángeles principales que tuvieron una misión de extrema importancia: Gabriel es el mensajero de Dios para todos los profetas y lidera a todos los ángeles. Él fue quien reveló el Corán, el Torah, los Salmos y los Evangelios a sus destinatarios. Azrael es el ángel de la muerte, él está a cargo de asegurarse que el alma humana abandone el cuerpo después de la muerte. Esto puede ser de forma violenta o suave de acuerdo a cómo se ha comportado en la vida terrenal. Miguel está a cargo de la lluvia y el trueno. Rafael es quien tocará la trompeta de la verdad cuando llegue el día del Juicio Final. También siembra las almas en los cuerpos antes de nacer.
 Además, tienen ángeles que registran los actos de los hombres en la tierra, aquellos que sostienen el trono de Dios, los ángeles de la magia, de la oscuridad y la luz, los que interrogan a las personas cuando mueren, el encargado del Paraíso, entre otros.  En esta religión el demonio no es un ángel caído ya que es un ser que fue hecho de fuego, parecido a un genio, que tiene seiscientas alas. 

Luego del Nuevo Testamento del cristianismo los ángeles toman mayor presencia y comienzan a adquirir personalidad propia, pudiéndose distinguir de forma individual a cada mensajero angelical. Por ello, a fines del Siglo IV los Padres de la Iglesia católica coincidieron en que hay diferentes categorías de ángeles de acuerdo a las misiones y actividades que les son otorgadas. La más popular es la que ha expuesto Pseudo Dionisio Areopagita en el libro De Caelesti Hierarchia. Se los clasifica entonces en tres jerarquías que albergan tres coros de ángeles cada una. Ellas son:
Primera Jerarquía: Están en el Cielo del Paraíso. Los coros que integran la jerarquía más alta están hechos por una parte de Dios y no sólo a su semejanza. Únicamente son vistos por seres muy elevados, teniendo escaso contacto con los humanos.  Integrado por:
Serafines: “Seres de fuego” que aman con ardor y pureza las cosas divinas; Querubines: Son guardianes de Dios; Tronos: Sostienen el trono de Dios y se encargan de transmitir Su voluntad a los demás coros angélicos.
Segunda Jerarquía: Están en el cielo de la Creación. Sus misiones tienen relación con el mundo finito que habitan los seres humanos y con ayudar en la vida de los hombres. Integrado por:
Dominaciones: Este coro de ángeles domina y gobierna la actividad de los coros angélicos inferiores a él; Virtudes: Ayudan a los humanos a desarrollar sus virtudes y acercarse a Dios. Son los también llamados “ángel de la guardia”; Potestades: Gobiernan la frontera entre el mundo físico y espiritual, buscando el balance entre lo material y espiritual.
Tercera Jerarquía: Están en el Cielo de La Forma. Se encuentran los:
Principados: Se cree que son aquellos que han conducido a razas de hombres y naciones; Arcángeles: Son “Ángeles Jefe”, suelen ser capitanes de los coros angélicos; Ángeles: Ellos son los mensajeros de Dios. Se encuentran en todos los rincones del planeta tierra y pueden manifestarse ante las personas si ellas lo solicitan.



Por otro lado, de acuerdo a los Mormones los ángeles son espíritus de personas que han muerto o que están por nacer. No existen ángeles que ayuden en la tierra que no hayan o vayan a pertenecer a ella. Ellos son mensajeros de Dios, ministros de la humanidad y enseñan doctrinas de salvación.

En cuanto a tradiciones no abrahámicas, encontramos el caso del Zorotraismo. Según está religión Ahura Mazda, el Ser Supremo, estaba compuesto por seis aspectos divinos, conocidos como Amesha Spenta (Santos Inmortales) y sólo puede ser conocido a través del contacto con estos aspectos. Los Santos Inmortales son siete y Ahura Mezda es siete Santos Inmortales en uno. Los Santos Inmortales habitan el Cielo más alto y ocupan asientos de oro.  Se dice que son protectores e inmortales y aplican de forma estricta las buenas reglas.
 Zaratustra profesaba que las emanaciones del Ser Supremo son proyectadas al mundo a través de los Yazatas. Los Yazatas, “los seres dignos de adoración”, son espíritus que colaboran con los Santos Inmortales para cuidar a las buenas creaciones y también ayudan a quienes se lo piden; se dice que si se los evoca ellos dan energía para combatir las energías oscuras y del mal.
Asimismo, los Yazatas vierten los Aspectos Divinos en los Fravashi, quienes a su vez los vuelcan a la humanidad. Los Fravashi son los que en la cultura abrahámica se conoce como “ángel de la guarda”. Sin su tutela, no existirían los animales ni los seres humanos. Ellos guían y son compañeros de los hombres a lo largo de su vida, tarea a la que se ofrecieron de manera voluntaria. Se los representa como un disco alado con una persona superpuesta. 

 
En el budismo japonés hay unos seres espirituales llamados Tennin similares a las ninfas, hadas o ángeles. Son de apariencia femenina de gran belleza que llevan en sus manos flores de loto, que simbolizan su estado de ilumnación, o tocan un instrumento como la flauta o la biwa. Usan kimonos muy ornamentados y coloridos (generalmente de cinco colores) y alados. De acuerdo a la tradición, ellas tienen el poder de volar porque llevan estos atuendos y sin ellos quedan imposibilitadas de volver al cielo. Muy raramente se representan con alas. Algunos creen que son seres solitarios que viven en los picos de las montañas y los peregrinos suben estos senderos para encontrarse con un espíritu sagrado.


Siguiendo con la cultura japonesa, también en el shintoísmo hay dioses que tienen sus propios servidores, como sucede con la Diosa Inari y los zorros divinos ¡Esperaremos qué nuevos mensajes nos traen los Myobu!




Fuentes:
“The Encyclopedia of Angels”- Rosemary Ellen Guiley

http://mireligionesdios.blogspot.com/2008/01/angeles-y-arcangeles.html
http://en.wikipedia.org/wiki/Angel